La palabra y el Islam. Carles Navales 

dijous, 24 / març / 2011 17:51:43
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 "se puede ser islámico y no ser islamista".

Cuidemos el lenguaje que debemos utilizar cuando hablamos del cambio que viven los países árabes; su mal uso puede volverse contra los demócratas de allá. ¿Tiene sentido seguir llamando insurrectos a los demócratas árabes? ¿No sería más correcto calificarlos de "demócratas" y de "movimiento democrático"? Al principio tenía lógica, pero toca cambiar el paso.

El mundo está dividido entre quienes optamos por la modernidad y quienes lo hacen por el feudalismo, pensamientos integrista y neoliberal incluidos entre los segundos. La verdadera "guerra de civilizaciones" es ésa.

El lenguaje se inventó para entenderse; y el lenguaje escrito, para entenderse sobre el papel. El mal uso de la palabra solamente crea confusión, como pasa con el vocabulario relativo al islam:

Islam: Conjunto de los hombres y pueblos que siguen esta religión.

Islámico: Perteneciente o relativo al islam.  

Islamismo: Conjunto de dogmas y preceptos morales que constituyen la religión de Mahoma.

Musulmán: Que profesa la religión de Mahoma, y, también, perteneciente o relativo a Mahoma o a su religión.  

Árabe: Perteneciente o relativo a los pueblos de lengua árabe.

Y, ¡atención!:

Islamista: Perteneciente o relativo al integrismo musulmán y, también, partidario de dicho movimiento.

O sea, se puede ser musulmán, pero no ser árabe; como se puede ser católico y no ser español o mejicano. Y, al revés, se puede ser árabe y no ser musulmán; como se puede ser mejicano, español o chino y no ser católico. Y seguimos. Se puede ser islámico y no ser islamista (integrista), como se puede ser islamista e ir en contra del resto del mundo islámico, al igual que se puede ser español y no ser españolista, o ser españolista e ir en contra del resto de los españoles.

El islam habita por todo el mundo, no solamente en los países que hablan el árabe; y los islamistas también están en todo el mundo, pero solamente representan al integrismo, lo que en occidente llamaríamos extrema derecha violenta o extrema izquierda violenta, como quieran, pues es el mismo.

Eso sí, todo lo que es terrorismo es islamista, por eso el terrorismo de Ben Laden es islamista y no islámico (no existe terrorismo islámico).

Conviene respetar el valor de cada palabra, lo contrario crea confusión y provoca malestar entre las personas a las que, sin querer, con ello se ofende. Por ejemplo, cuando se escribe "el grupo terrorista islámico" en lugar de "el grupo terrorista islamista" se está ofendiendo a todas las personas con un mínimo de conocimientos y, muy especialmente, a los musulmanes contrarios a los atentados y al integrismo en general, al meterlos en un mismo saco.

Si ya hacen mal uso de estas palabras quienes deben saber su significado, imaginemos el mal entendimiento de los lectores, que no tienen por qué conocer al dedillo cuál es la palabra precisa. Quiero decir que la mayor parte de los lectores interpretan igual islamista que islámico, de ahí que el esfuerzo de los comunicadores no deba quedarse, solamente, en el uso correcto de las palabras, sino que tiene que ir más allá, especialmente cuando se trata de titulares relativos al terrorismo islamista. Por ejemplo, en lugar de titular "el terrorismo islamista" o "el grupo islamista", podemos decir "el grupo terrorista Al Qaeda", o simplemente "Al Qaeda", o el nombre del grupo que sea; todo el mundo sabe que son integristas y no genera la confusión de la palabra islamista.

Ayudemos a los demócratas árabes también con el uso de la palabra.

 

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